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sábado, 24 de febrero de 2024

Dahomey y el hipopótamo Pepe


 La descolonización de los museos africanos se alzó con el Oro de la Berlinale

Joana Serra




La Berlinale repartió sus premios principales entre dos filmes que saltan del colonialismo al desarraigo: el Oso de Oro fue para la franco-senegalesa “Dahomey”, de la directora Mati Diop, una película en formato de falso documental que recorre la restitución de 26 obras de arte desde París a Benín. Y el Oso de Plata al mejor director fue para el dominicano Nelson Carlos de los Santos Arias por su fascinante historia del hipopótamo fantasmal “Pepe”. En la primera, la narración corresponde a una de esas piezas que retorna a África desde el expolio; en la segunda, la voz corresponde al animal fugado del zoo del patrón de la droga colombiana, Pablo Escobar. El jurado presidido por la actriz keniano-mexicana Lupita Nyong’o, con el director alemán Christoph Petzold y el español Albert Serra en su equipo, premió así estas dos formas de cine radical entre los 20 filmes seleccionados para su competición oficial.
También radical era “L’Empire”, de Bruno Dumont, que obtuvo el Premio del Jurado con un filme que juega a la ciencia ficción y convierte la parisina Notre Dame en una nave espacial. Menos arriesgado fue el Gran Premio Especial del Jurado para el coreano Hong Sangsoo, un habitual del festival alemán, que presentó su nuevo ejercicio de minimalismo titulado “A traveler´s needs” e interpretado por Isabelle Huppert.
El resto del palmarés incluyó al cine anfitrión a través de “Sterben”, del alemán Matthias Glasner, Oso de Plata al mejor guión; dio a la británica Emily Watson otra Plata como actriz de reparto por su cruel monja de “Small things like these”; y el correspondiente al mejor protagonista al estadounidense Sebastian Stan por “A different man”. La austriaca “Des teufels bad”, un magnífico filme sobre los estragos del fanatismo religioso en la Austria de 1750, ganó la siguiente plata para su impactante fotografía.

Apoyos a Gaza desde el corazón de Alemania

Pero el mensaje más político del festival se fue a Gaza. Fueron varios los miembros del jurado o premiados con los Osos quienes pidieron desde el escenario un alto el fuego inmediato. Y, en lo que concierne al palmarés, recibió el premio al mejor documental “No other land”, del duo israelí-palestino Yuval Abraham y Basel Adra. Se trata de una dura denuncia de la demolición de poblaciones palestinas de Cisjordania por Israel. El galardón plasmó la apuesta política de la Berlinale, especialmente destacable por ser Alemania un país donde, por responsabilidad histórica, su clase política evita criticar al gobierno israelí.
No fue el único alegato por Gaza sobre el escenario: la directora brasileña Juliana Rojas reclamó el alto el fuego al recoger su premio a la mejor dirección por “Cidade, Campo”, de la sección Encounters. Y el equipo entero de “Direct Action”, de Guillaume Cailleau, subió al escenario con el pañuelo palestino para recibir el de mejor filme de esa misma sección, dedicada a los nuevos lenguajes del cine.
No había películas españolas entre las 20 aspirantes a los Osos. Pero sí se colaron en el palmarés del festival dos producciones procedentes de la península, ambas dirigidas por mujeres. Fueron Anna Cornudella, cuyo film “The Human Hibernation” ganó el premio de la crítica internacional Fipresci, mientras que la producción hispano-costarricense "Memorias de un cuerpo que arde", de Antonella Sudasassi, ganó el premio del público de la sección Panorama.
Sin estar en la sección oficial, sino en las paralelas, perpetuaron el buen balance dejado en 2022 -con el Oro a “Alcarràs”, de Carla Simón- y en 2023 -con la Plata a Sofía Otero por “20.000 especies de abejas”-.
“The Human Hibernation” se exhibía en la sección Forum, destinada al cine experimental. Plantea la posibilidad de una hibernación humana por efecto del cambio climático. La costarricense Sudasassi reflexiona sobre la mujer y su liberación sexual, a través de tres personajes femeninos.
A la iraní “My favorite cake”, proyectada en ausencia de sus directores, Maryam Moghaddam y Behtash Sanaeeha, por imperativos del régimen de Teherán, se le reservó el Fipresci correspondiente a la sección oficial, así como el premio del jurado ecuménico. ERa la favorita de las quinielas, pero finalmente solo obtuvo galardones de estos jurados independientes.

Cambio de ciclo


La presente Berlinale cierra el ciclo de cuatro años bajo la dirección colegiada del italiano Carlo Chatrian y la neerlandesa Mariette Rissenbeek, a los que relevará la estadounidense Tricia Tutlle. Su gestión quedó marcada en su primer año por las restricciones por la pandemia y termina salpicada decríticas. En ese periodo el festival alemán ha perdido relevancia y visibilidad mediática frente a sus grandes rivales europeas, Cannes y Venecia.
También ha perdido algo de lo que fue su señal de identidad, el sello de festival popular. A diferencia del elitista festival francés, Berlín pone a la venta entradas para todas sus galas -unas 300.0000-. Las salas siguen llenándose, pero se critica que se haya suprimido la venta en taquilla de las localidades, ya que ahora solo pueden adquirirse online. Ello margina a quienes no dominan la dura competición por hacerse con las más preciadas -que se agotan en minutos-. Elimina, además ese “espacio de encuentro” que formaban los que guardaban cola ante la taquilla, algunos de ellos con sus termos de café, lo que daba aire de “normalidad ciudadana” a los diez días de vida del festival.

viernes, 24 de febrero de 2023

Última ronda




Carla Simón, ante un reparto de los Osos "compensado, compartido y equilibrado"

Gemma Casadevall

Berlín, 24 feb (EFE).- La directora española Carla Simón, Oso de Oro de la Berlinale 2022 con "Alcarrás", avanza que el palmarés de la 73 edición será "compensado" en el reparto de distinciones, "compartido" por los siete miembros del jurado del que forma parte y "sin imposiciones" de ningún tipo.
La decisión final ya ha sido adoptada, explicó a EFE, en la víspera de la gala de los Osos, obviamente sin dar pistas acerca de quién se alzará con el Oro, pero segura de que "todos nosotros podemos vivir con lo elegido", en alusión al equipo que preside la actriz estadounidense Kristen Stewart.
"Ha habido mucho diálogo y el resultado es un palmarés muy compartido, de acuerdo a la voluntad de Kristen de que todo el mundo se sienta representado", dijo, y también bajo la premisa de que "nadie estará totalmente de acuerdo con todos los premios".
Han sido diez días para visionar las 19 películas a concurso, entre ellas la española "20.000 especies de abejas", de Estíbaliz Urresola, y la mexicana "Tótem", de Lila Avilés, ambas centradas en núcleos familiares: la primera, alrededor de un niño que se identifica como niña; la segunda, desde la mirada de otra niña ante la fiesta de cumpleaños de su padre, un hombre joven que agoniza.
En el jurado hubo un claro dominio femenino, con cinco mujeres frente a dos hombres. Además de Stewart y Simón, lo integraron a actriz iraní Golshifteh Farahani, la directora alemana Valeska Grisebach, la estadounidense Francine Maisler, el director rumano Radu Jude y su colega chino Johnnie To.
Esta composición "no ha influido en lo elegido", asegura Simón: "no nos hemos dejado llevar por quién ha hecho una película, sino por la película en sí".
Sí se ha notado la alta presencia femenina, sin embargo, en la forma cómo se ha desarrollado el diálogo y la consecución de ese resultado, insiste, "muy compartido".
Simón (Barcelona, 1986) había tenido ya varias experiencias como jurado, aunque no en uno tan numeroso y tampoco en un festival internacional de primera categoría, como la Berlinale.
"Es una responsabilidad. Te das cuenta de cómo un Oso de Oro ha marcado la vida de 'Alcarrás', cómo se ha visto fuera, cómo ha viajado, cómo se ha vendido en tantos sitios. Tienes la sensación de que debes elegir muy bien", explica.
Al mismo tiempo, admite, "te das cuenta de que en las conversaciones al final estás hablando de sensaciones, de intuiciones". Desde esta perspectiva, explica, "te preguntas cómo debían hablar hace un año de 'Alcarràs' y qué sensaciones produjo".
Estar en un jurado es también una manera de "abrir la mirada" hacia unas películas que "tal vez no verías, porque no es tu tipo de cine". La competición de la Berlinale es una especie de "termómetro sobre cómo está el mundo del cine y el mundo en general, los temas nos interesan más", resume.
El trabajo del jurado terminó el pasado jueves, puesto que el equipo de Stewart ve los filmes en sesiones y orden distintos que el discurrir del festival. Este viernes se estrenaban oficialmente las últimas dos aspirantes: "Bis ans Ende der Nacht", de Christoph Hochhäusler, la última de las cinco representantes del cine alemán a concurso, así como la francesa "Sur l'Adamant", de Nicolas Philibert.
Simón ha vivido un año frenético. En 2022 recogió su Oso de Oro embarazada y ahora regresó a Berlín con su bebé, que ha viajado con la directora -y la pareja o los padres de ésta- en muchas de las estaciones derivadas del éxito de "Alcarràs".
"El 1 de marzo me encierro de nuevo en la cueva. Ni una entrevista más", afirma. Tiene escrita una primera versión del guión de "Romería", su tercera inmersión en la familia -como fue "Estiu", premio a la mejor opera prima en la Berlinale de 2017 y luego "Alcarràs".
Empezó a escribir su guión en la pandemia y espera iniciar su rodaje en 2024. Simón advierte una diferencia entre esta tercera película y las anteriores: "Ahora será una reflexión sobre la memoria familiar, no una historia sobre una u otra familia", revela. EFE gc/jam/pi  (vídeo)  

Alemania y Francia cierran la caza del Oso de una Berlinale familiar y de autor

Gemma Casadevall

Berlín, 24 feb (EFE).- La película "Bis ans Ende der Nacht", de Christoph Hochhäusler, la última de las cinco representantes alemanas a concurso, junto con la francesa "Sur l'Adamant", de Nicolas Philibert, cerraron este viernes la búsqueda del Oso de una Berlinale volcada en el cine de autor y familiar.
A Hochhäusler, con un film cuyo arranque recuerda a las producciones televisivas policíacas, y Philibert, con un documental sobre un centro de día psiquiátrico en el Sena, les correspondió la última ronda de un festival cuyo jurado entregará mañana sábado los premios oficiales.
"Bis ans Ende der Nacht" -"Till the End of the Night"- sorprendió con la magnífica interpretación de Thea Ehre, en el papel de una transexual recién salida de la cárcel y utilizada como cebo por su agente domiciliario.
"Sur d'Adamant" fue acogida como el documental "social" de presencia casi obligada en cualquier festival, que retrata uno a uno a los pacientes de un establecimiento que bien podría ser un hostal, en el corazón de París.
El cine alemán cerró así su propio desfile, con un balance más que bueno y un firme candidato al Oso de Oro, Christian Petzold, por sexta vez en la competición de la Berlinale, de nuevo con Paula Beer y un "Roter Himmel" -"A fire"- con el que parece haber encontrado, por fin, la película redonda.
Decepcionó en cambio Margarethe von Trotta, que no consiguió convencer con su "Ingeborg Bachmann", pese a la soberbia interpretación de Vicky Krieps sobre la escritora austríaca, emancipada y exitosa, pero rota por el abandono de su colega Max Frisch.
El nombre de Petzold se baraja en las apuestas que circulan por el festival junto con el de la mexicana Lila Avilés y su "Tótem", la película apoyada en la mirada de una niña -Naima Senties- ante la fiesta familiar que se le prepara por su cumpleaños a su padre, un hombre joven que agoniza entre sus seres queridos.
Conmovió asimismo "20.000 especies de abejas", de la española Estíbaliz Urresola, cuyo personaje central interpreta otra niña de edad parecida, Sofía Otero, en el papel de un niño que no se identifica ni con el género ni con el nombre que se le ha adjudicado, Aitor.
Las preferencias de la revista de la Berlinale, "Screen", se inclinaban a media semana por "Past Lives", dirigida por la surcoreana-canadiense Celine Song y alrededor de una historia de amor abruptamente interrumpida, pero nunca abandonada, entre Corea del Sur, Canadá y finalmente Nueva York.
Pero dos estrenos en los últimos días del festival podrían dar la vuelta a favor de Asia, principalmente "Suzume", de Makoto Shinkai, el regreso del cine de animación japonés a la Berlinale tras el "Spirited Away" de Hayao Miyazaki, ganadora del Oro en 2002 -un máximo premio ex aequo con "Bloody Sunday".
La otra opción asiática es la china "Art College 1994", de Liu Jian, asimismo de animación.
No hay pronósticos sólidos para un festival de cine cuyo palmarés no suele coincidir con las quinielas. El jurado presidido por la actriz estadounidense Kristen Stewart tomó ya su decisión, según avanzó a EFE la directora española Carla Simón, miembro de su equipo y ganadora del Oro en 2022 con "Alcarràs".
Será un reparto de premios "compensado", "compartido" por los siete miembros del jurado del que forma parte y "sin imposiciones" de ningún tipo, explicó.
En el jurado hubo un claro dominio femenino, con cinco mujeres frente a dos hombres. Además de Stewart y Simón, lo integraron a actriz iraní Golshifteh Farahani, la directora alemana Valeska Grisebach, la estadounidense Francine Maisler, el director rumano Radu Jude y su colega chino Johnnie To.
Esta composición "no ha influido en lo elegido", asegura Simón: "No nos hemos dejado llevar por quién ha hecho una película, sino por la película en sí".
Sí se ha notado la alta presencia femenina, sin embargo, en la forma cómo se ha desarrollado el diálogo y la consecución de ese resultado, sostuvo, "muy compartido" por todos sus miembros. EFE
gc/psh   (vídeo) (foto)  

jueves, 16 de febrero de 2023

De vueltas con Carla

 Kristen Stewart y Carla Simón, los rostros de un jurado joven


 Gemma Casadevall

Berlín, 16 feb (EFE).- La actriz estadounidense Kristen Stewart se ha presentado hoy ante la Berlinale entre temblorosa y responsable, al frente del jurado internacional que elegirá al Oso de Oro de la 73 edición el festival y con la directora catalana Carla Simón como parte de su equipo.
"Estoy temblando ante tanto talento", ha afirmado Stewart en su presentación ante los medios, en la jornada inaugural del festival que arrancará con la proyección fuera de concurso de "She came to me", una comedia romántica dirigida por Rebecca Miller.
"Tenemos la responsabilidad de darle el Oso a una película que nos impacte a nosotros y, a la vez, que creamos que impactará al público", ha resumido Simón, ganadora en 2022 del Oro con "Alcarrás", un filme al que Berlín dio "una repercusión internacional que nunca hubiera soñado", ha añadido.
Stewart, con 32 años, es la presidenta del jurado más joven de la historia del festival, mientras que Simón (Barcelona, 1986) ganó el Oro con una película hablada en catalán, algo asimismo histórico en el palmarés del festival alemán.
"Somos un jurado joven y muy diverso. Va a ser una experiencia muy interesante", ha comentado a Efe Simón, en un aparte tras su presentación ante los medios.
Berlín es para esta directora "una fábrica de sueños particular", ha recordado, ya que al triunfo de "Alcarrás" había precedido el premio a la mejor ópera prima obtenido ahí en 2017 con "Estiu 1993" (Verano 1993).
Mientras Simón y Stewart han alternado los términos "responsabilidad" y "búsqueda de lo nuevo", otro Oso de Oro, el rumano Radu Jude, ha recurrido a la ironía ante la pregunta de sus objetivos como miembro del jurado.
"La industria del cine es una mezcla de dinero y estupidez", ha dicho, para explicar que seguía encontrando a quién se preguntaba cómo "una mierda como ésa" pudo darle el Oro en 2021. Es decir, su sátira sobre la doble moral y el sexo viralizado "Bad Luck Banging or Loony Porn".
Completan el equipo de Stewart la actriz iraní Golshifteh Farahani, la directora alemana Valeska Grisebach, la cineasta estadounidense Francine Maisler y el realizador chino Johnnie To.
Farahani ha reflexionado sobre la especial simbología que entraña Berlín, "la ciudad que derribó su Muro", en un momento en que parece que "otros muros están por romperse", pese a los intentos de "otras dictaduras" por socavar vidas humanas, sea en Irán o en Rusia.
El jurado internacional de Stewart desfilará esta noche ante la primera alfombra roja de este festival, que espera al equipo de "She came to me", encabezado por Anne Hathaway, Marisa Tomei y Peter Dinklage.
La gala inaugural no será tan ligera como esa película, ya que se espera el mensaje virtual del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a punto de cumplirse un año del inicio de la invasión rusa a su país.
La figura del líder ucraniano centra el documental "Superpower" de Sean Pean, que se estrenará en la sección Berlinale Special, fuera de concurso.
A la jornada inaugural seguirá el viernes el desfile de las 19 aspirantes a los Osos, entre ellas la española "20.000 especies de abejas", de Estíbaliz Urresola, la mexicana "Tótem", de Lila Avilés, y la portuguesa "Mal Viver", de Joao Canijo.
Habrá cinco representantes alemanas, como "Music", de Angela Schanelec, "Ingeborg Bachmann", de la veterana Margarethe von Trotta, y "Roter Himmel", de Christian Petzold.
De Canadá acudirá "Blackberry", dirigida e interpretada por el canadiense Matt Johnson, y Reino Unido concursará con "Manodrome", dirigida por John Trengove y con Adrien Brody y Jesse Eisenberg.
Por parte francesa competirá "Sur l'Adamant", un documental de Nicolas Philibert sobre el día a día de un centro psiquiátrico, así como "Le grand Chariot", de Philippe Garrel. Completa el ciclo europeo la franco-italiana "Disco Boy", un duro filme dirigido por Giacomo Abbruzzese. EFE
gc/rml

(Foto) (Vídeo)

miércoles, 15 de febrero de 2023

La previa oficial: post-covid

La Berlinale se vuelca en la realidad y en la reconquista con el público

Gemma Casadevall



Berlín, 15 feb (EFE).- La Berlinale abrirá mañana su 73 edición con la exhibición de la comedia romántica "She came to me" para volcarse luego en la realidad, enviar su mensaje solidario a Ucrania y tratar de reconquistar su carácter popular, liberado de las restricciones del covid.
Las 19 aspirantes a los Osos, sobre las que decidirá el jurado presidido por Kristen Steward y con la directora española Carla Simón entre sus miembros, son un exponente de distintas "crisis actuales", según avanzó el director de la Berlinale, Carlo Chatrian, al presentar su programación.
El festival pretende ser una "ventana al mundo", con varias películas a concurso volcadas en la infancia, como la española "20.000 especies de abejas", de Estíbaliz Urresola, en torno a una niña transexual, o "Totem", de la mexicana Lila Avilés.
La inaugural "She came to me", fuera de concurso, aportará el tono ligero, con Rebecca Miller en la dirección y Anne Hathaway en el reparto.
En los días siguientes desfilarán las aspirantes al Oso, alternadas con invitados especiales y homenajeados, como el actor y director estadounidense Sean Penn, que estrenará "Superpower", y su compatriota Steven Spielberg, que recibirá el Oso de Oro de Honor.
"Superpower" es el esperado documental que Penn y Aaron Kaufmann empezaron a rodar en Ucrania en 2021 y que les convirtió en testigos del inicio de la invasión rusa, el 24 de febrero de 2022. El presidente Volodímir Zelenski es su figura central y se espera asimismo su intervención virtual ante la Berlinale.
Stewart, con 32 años la presidenta del jurado más joven de la historia del festival, tendrá entre su equipo a Simón, quien vuelve a Berlín tras haber ganado en 2022 el Oso de Oro con "Alcarrás", y el rumano Radu Jude, ganador del máximo premio en 2021 con "Bad Luck Banging or Loony Porn".
La selección de las aspirantes a los Osos incluye muchos representantes del cine independiente y nombres jóvenes, como las mencionadas directoras española y mexicana.
De Portugal competirá "Mal Viver", de Joao Canijo, director presente además en la segunda sección del festival, "Encounters", con el contramolde de la anterior, "Viver mal".
Habrá cinco representantes alemanas, entre ellas "Music", de Angela Schanelec, e "Ingeborg Bachmann", de la veterana Margarethe von Trotta y con Vicke Krieps en el papel de la gran escritora austríaca, viajando por el desierto tras su ruptura con Max Frisch.
Otro alemán, Christian Petzold, vuelve al festival del que es asiduo con "Roter Himmel". Es un filme con aire de continuidad de "Ondina", interpretado también por Paula Beer. Completan la representación del cine anfitrión Christoph Hochhäusler y Emily Atef.
Aportará una dosis de ironía "Blackberry", sobre el auge y caída de estos teléfonos inteligentes, dirigida e interpretada por el canadiense Matt Johnson. Por parte británica concursa "Manodrome", dirigida por John Trengove y con Adrien Brody y Jesse Eisenberg.
De Francia llegará el siguiente golpe de realidad, "Sur l'Adamant", en que Nicolas Philibert se sumerge en el día a día de un centro de día para discapacitados. El otro francés a concurso es "Le grand Chariot", con Philippe Garrel incidiendo en su familia.
Completa el ciclo europeo la franco-italiana "Disco Boy", un duro filme dirigido por Giacomo Abbruzzese con el alemán Franz Rogowski interpretando a un desarraigado enrolado en la legión francesa.
Del cine asiático proceden dos filmes de animación: la japonesa "Suzume", de Makoto Shinkai, y "Art College 1994", de Liu Jian, que se añadió a la selección en el último momento. La estadounidense "Past Lives", de Celine Song, recorre el periplo amoroso de una surcoreana -Greta Lee-, de continente en continente.
Dos australianos -"Limbo", de Ivan Sen, y "The survival of Kindness", de Rolf de Heer-, y la china "The shadowless tower", de Zhang Lu, completan la lista de aspirantes.

GOLDA, SENECA Y BORIS BECKER

Tres producciones fuera de concurso traerán a la alfombra roja algo de impacto mediático. Se espera a Helen Mirren, protagonista de "Golda", el film centrado en la primera ministra israelí Golda Meir.
La proyección de "Seneca" aportará la presencia de John Malkovich, mientras que para el estreno del documental "Boom! Boom! The world vs. Boris Becker" se espera la del exastro alemán del tenis, tras pasar ocho meses en una cárcel británica por problemas financieros.
La Berlinale aspira a recuperar este año su sello de identidad: el de festival abierto al público que, con excepción de los años de la pandemia, vendía 330.000 entradas. EFE   gc/jam/rf

miércoles, 16 de febrero de 2022

Este año, sí

 

"Alcarràs" conquistó el oro de una Berlinale volcada en la ternura

Gemma Casadevall

Berlín, 16 feb (EFE).- El retrato de una familia de melocotoneros catalanes cautivó a la Berlinale, que dio su Oso de Oro a la película española "Alcarràs", dirigida por Carla Simón, como exponente de un cine en que confluyen ternura y rabia por la situación del pequeño agricultor.
El máximo galardón fue para una película interpretada por actores sacados de la vida real, que se convierten en una familia de la mano de Simón (Barcelona, 1986), quien regresaba a Berlín tras haber ganado en 2017 el premio a la mejor ópera prima con "Estiu 1993".
El jurado de la Berlinale, presidido por el director indio-estadounidense M. Night Shyamalan, valoró en "Alcarràs" la "extraordinaria capacidad" interpretativa de esos actores, a los que Simón reclutó entre fiestas populares de la región donde se desarrolla.
Y también la capacidad de combinar "ternura y comedia" alrededor de esa familia que, de pronto, debe recoger su última cosecha, ya que los árboles de las tierras que cultivaron durante décadas serán sustituidos por campos de placas solares fotovoltáicas.
La Berlinale volvía con esta 72 edición al formato presencial, después de haber quedado reducida a lo virtual el año anterior por la pandemia. Necesitaba dar una señal de vitalidad al castigado sector del cine. Y lo hizo apostando por la ternura, tanto a través de nuevos talentos como de genios consagrados.
El Gran Premio del Jurado fue para el surcoreano Hong Sangsoo, por "The Novelist's Film", su quinta incursión en la competición de la Berlinale, de donde hasta ahora se había llevado tres platas -la última, el año pasado, al guión de "Introduction".
"The Novelist's Film" cerró el desfile de los 18 filmes aspirantes al Oso, ya que fue presentado este mismo miércoles, horas antes de la gala de los premios. Es una película tejida sobre reencuentros y la relación que se establece entre una escritora de éxito y una actriz, con la sensibilidad que caracteriza al cineasta y ese estilo entre minimalista y exquisito plasmado en su extensa -27 cintas- filmografía.
El Oso de Plata del Jurado fue para Natalia López Gallardo, por su producción mexicano-argentina "Manto de Gemas", su primer largometraje. La directora, nacida en Bolivia en 1980, es como Simón un talento joven, aunque su película no destila precisamente ternura, sino el desgarro social del México más pobre, a merced de una violencia donde se diluyen los límites entre víctimas y victimarios.
La Plata a la mejor dirección la ganó la francesa Claire Denis, por "Avec amour et acharnement", una película interpretada por Juliette Binoche y Vincent Lindon, que acudieron a la Berlinale como máximo aporte de estrellato sobre la alfombra roja.
El premio a la mejor interpretación fue para la germano-turca Meltem Kaptan por "Rabiye Kunaz versus George W. Bush", dirigida por el alemán Andreas Dresen. La actriz ganadora interpreta a una especie de madre coraje, en un filme basada en el caso real de Murat Kurnaz, un germano-turco que pasó casi cinco años preso en Guantánamo sin que el Gobierno de Berlín mediara a su favor.
Dresen acudía a la competición representando al cine anfitrión con una película muy emocional, en tono de comedia y centrada en esa madre luchadora y extrovertida, inmune al desaliento y metomentodo.

PRESENCIALIDAD BAJO EL COVID

Los premios del jurado internacional cerraron la competición de la Berlinale, cuyo retorno a lo presencial quería servir de señal de aliento y activación para todo el sector, tal y como indicaron tanto los co-directores del festival, Carlo Chatrian y Mariette Rissenbeek, como la ministra alemana de Cultura, la verde Claudia Roth.
El certamen se ha celebrado, sin embargo, bajo estrictas medidas. La apertura del festival coincidió con sucesivos picos de contagios por covid e incidencia acumulada. La curva empezó a descender este lunes, pero la vida pública sigue marcada por las restricciones a todo aquel que no tenga la pauta completa y la dosis de refresco.
La asistencia a los pases o conferencias de prensa solo era posible para los representantes de los medios acreditados con el pasaporte covid más un test diario negativo.
Pese a algunos inconvenientes iniciales, se logró un desarrollo más o menos ágil del festival. La alfombra roja estuvo más "despoblada" de estrellas internacionales que en otras ediciones, algo no del todo nuevo en un festival que desistió de competir en serio en esa cuestión con su directa rival, Cannes.
Entre las ausencias destacadas estuvo la dela actriz francesa Isabelle Huppert, quien no pudo acudir a Berlín para recoger el Oso de Oro de Honor al conjunto de su carrera. Había dado positivo por covid la víspera de la gala prevista para su homenaje, que siguió de forma virtual desde París. EFE gc/cdp
(vídeo) (foto) (audio)

martes, 15 de febrero de 2022

Presseguers

 

"Alcarràs" y el mundo amenazado del pequeño agricultor conmueve la Berlinale

Gemma Casadevall

Berlín, 15 feb (EFE).- La directora española Carla Simón conmovió a la Berlinale con "Alcarrás", una inmersión en el mundo amenazado del pequeño agricultor, que compartió la penúltima jornada a competición del festival con "Leonora Addio", del italiano Paolo Taviani.
"Esta película es como una familia. No solo porque parto de los recuerdos de la mía propia, sino porque todos los que trabajamos en ella acabamos creando una nueva familia", explicó la cineasta, tras el pase para los medios acreditados del festival.
Simón (Barcelona, 1986) volvía la Berlinale tras haber ganado en 2017 el premio a la mejor ópera prima con "Estiu 1983" -"una película aún más familiar que ésta, porque ahí sí eran recuerdos propios, mientras que aquí hay guión, es ficción", explicó.
"Alcarràs" retrata el último verano de una familia dedicada a la recogida del melocotón en esa población catalana. No habrá otra cosecha, ya que el propietario de las tierras que cultivaron durante décadas, por contrato verbal, las dedicará ahora a otro negocio más lucrativo: las placas de energía solar.
"Es un dilema o una ironía que así sea. La energía solar es una buena idea, algo que el mundo necesita, pero que ahora quita a los melocotoneros sus tierras", explicó Simón.
Su familia de ficción la forman Quimet -Jordi Pujol Dolcet, el padre-, Dolors -Anna Otin, la madre-, Mariona -Xènia Roset, una de las hijas- y Roger -Albert Bosh, el hijo adolescente-. Todos ellos gente de Alcarràs o alrededores, a los que Simón reclutó en un cásting singular por fiestas populares de la región.
"De pronto dejé de trabajar en el campo diez horas al día para hacer una película. Y he podido mostrar lo duro que es este trabajo y lo poco valorado que está", explicó Bosch, presente en la Berlinale como la mayoría de la "familia" o equipo protagonista -incluida Montse Oró, quien interpreta a la pequeña Iris-.
"Alcarràs" transmite no solo la nostalgia de ese último verano, entre cajas de melocotones y mermeladas, alguna bronca familiar y sus efectos colaterales sobre Iris y sus primos. También se hace presente la rabia del agricultor, que ve extinguirse la base de su existencia.
Que sea por la instalación de paneles fotovoltáicos "es casualidad", matizó Simón. Son muchas las amenazas sobre el agricultor, al que las movilizaciones del campo no evitarán ver arrancar los árboles que cultivó.
El fuerte de la película consiste en que Simón crea una dinámica de familia real. Este comportamiento parece haber arraigado en su equipo, que ante la Berlinale seguían tratándose como en la película -Anna Otín, hablando a Pujol como "Quimet", mimetizada en la madre o esposa que está en todo-.
La proyección de "Alcarràs" siguió a la de "Un año, una noche", la película de Isaki Lacuesta que en la jornada anterior sacudió a la Berlinale con su reconstrucción del horror de los atentados yihadistas contra la sala parisina "Bataclán" y las heridas emocionales dejadas en una pareja de supervivientes.
Fue un regreso sólido del cine español a la Berlinale, tras unos años en que o bien no hubo representantes de esa cinematografía en la sección oficial o bien no obtuvieron el eco deseado.
Ambas representan a un cine español fuera de clichés, incluso idiomáticos: la película de Simón discurre en catalán, mientras que el de Lacuesta lo hace mayoritariamente en francés.

TAVIANI Y SANGSOO, PARA LA ÚLTIMA RONDA

El jurado de la Berlinale, presidido por el director estadounidense M. Night Shyamalan, entregará mañana sus Osos entre los 18 aspirantes incluidos en esta 72 edición del festival.
Taviani compartió con Simón la jornada, con una película que acompaña las cenizas del premio Nobel de Literatura Luigi Pirandello desde Roma a Sicilia, diez años después de la muerte del escritor, en 1936.
El filme está dedicado a su hermano Vittorio, fallecido hace tres años. Con el filme regresa el apellido Taviani a la lucha por el Oso, tras haberlo ganado el Oro en 2012 con "Cesare deve morire".
Rodada en blanco y negro -que se transforma en color cuando las cenizas llegan al azul inmenso del Mediterráneo-, "Leonora addio" recorre la Italia de la postguerra a través del funcionario de Agrigento encargado del transporte.
Lo que iba a ser un viaje en avión militar topa con el primer obstáculo al negarse el resto del pasaje -y el piloto estadounidense- a viajar con un muerto. En tren topará con otras dificultades, así como con los recelos de la autoridad católica siciliana.
La ultimísima aspirante se estrenará mañana, horas antes de los premios. Se trata de "The novelist's film", del coreano Hong Sangsoo. Es la quinta ocasión en que este cineasta compite en la Berlinale, donde el año pasado obtuvo el Oso de Plata al mejor guión con la minimalista "Introduction". EFE
gc/jam/cdp (vídeo) (foto)(audio)

domingo, 13 de febrero de 2022

Viaje a los 80

 




La melancólica Gainsbourg completa la ronda francesa en la Berlinale

Gemma Casadevall

Berlín, 13 feb (EFE).- Una eternamente melancólica Charlotte Gainsbourg completó hoy con "Les passagers de la nuit" la ronda francesa de la Berlinale, un festival dominado numéricamente por producciones del país vecino y al que el cine español se incorporará mañana, en la recta final de la lucha por los Osos.

"La nostalgia es mi lenguaje cinematográfico de adopción", afirmó el director francés Mikhaël Hers acerca de su película, donde todo apunta a ese factor, desde la música hasta las voces radiofónicas que se escuchan o las imágenes de archivo que intercala a la ficción.

Gainbourg, en el papel de una mujer recién separada, con dos hijos adolescentes y una muchacha de la calle acogida en el trastero de la casa -Noée Abita-, es la principal transmisora del sentimiento de vulnerabilidad y la melancolía, tanto cuando ríe como si llora.

"Es un personaje en busca de la felicidad, aunque no sabe exactamente cómo alcanzarla o hasta qué punto ello implicará nuevas sacudidas en su vida", explicó la actriz francesa.

Una Emmanuelle Béart masculinazada es su jefa en el programa radiofónico nocturno donde trabaja y por el que deambulan invitados, o pasajeros de la noche desvalidos. "La radio tenía por entonces el monopolio de la noche", explicó el director parisino.

Entre esos personajes necesitados de ternura estará Talulah, la muchacha a la que deja entrar Gainsbourg en su casa, sin calibrar sus posibles efectos en el hijo que quiere ser poeta o sobre ella misma.

Hers lanza su cámara por el París de los 80, partiendo de la victoria electoral del socialista François Mitterrand, en 1981. Retrata la euforia de esa noche y reproduce la estética de entonces, hasta adoptar para su película un tono deliberadamente descolorido, a imagen de las fotos de entonces.

Su película redondeó la nutrida presencia del cine francés -o francófono, si se le suman el filme la canadiense "Un éte comme ça", de Denis Coté, aún por descubrir- entre el total de 18 aspirantes a los Osos del festival.

Había abierto la ronda, el pasado jueves, un "Peter von Kant" donde François Ozon convierte en drama de celos y dominio entre dos hombres homosexuales las "Amargas lágrimas de Petra von Kant", de Rainer Werner Fassbinder.

No tiene el factor transgresor que, en 1972, supuso la historia de amor lésbico filmada por el fallecido director alemán, pero se recibió como un tributo del francés a su "hermano mayor" cinematográfico.

De Francia llegaron también las necesarias dosis de estrellato intrínsecos a todo festival -como Juliette Binoche y Vincent Lindon, pareja de lujo al frente de "Avec amour et acharnement", o Valeria Bruni Tedeschi, en "La Ligne", un film que se atreve a plantear la figura de una hija como brutal maltratadora de su madre-.

Incluso algo de francés tenía la película de la alemana Nicolette Krebitz "A E I O U - A quick alphabet of Love"-, una historia de amor entre una actriz de 60 años y un adolescente que de robarle el bolso de un tirón pasa a ser su alumno, en clases de dicción interpretativa.

Ella es una sesentona de cuerpo joven, elegante, agria e inteligente. Él, un talento teatral por pulir, con el que pasa del Berlín donde viven a un casino de la Costa Azul.

LA MÁS HERMOSA HISTORIA DE AMOR CHINA

El cine asiático conmovió en esta jornada de domingo con "Yin ru chen yan" -"Return do dust"-, dirigida por Li Ruijun, que convierte en una historia de amor y respeto lo que arranca de un matrimonio concertado por la familia entre dos desventurados: una mujer estéril e incontinente y un agricultor que empieza a ser demasiado viejo para seguir solo.

Juntos levantarán de la nada un hogar, lo que en la China rural consiste en convertir el fango en ladrillos, secarlos al sol y construir la casa sobre un solar que tal vez se lleve poco después la excavadora, por orden de los planes estatales y la expropiación forzosa.

Era la tercera película de la jornada, pero logró encontrar su espacio y tocar la fibra en una Berlinale "comprimida" en seis días, en lugar de los diez habituales.

LA RECTA FINAL ESPAÑOLA

El jurado presidido por el director estadounidense M. Night Shyamalan repartirá el miércoles sus Osos. Al cine español le corresponde entrar en liza en la recta final. Mañana lunes se estrenará "Un año, una noche", de Isaki Lacuesta y con Nauel Pérez Biscayart en el papel protagonista. Le seguirá, el martes, "Alcarràs" de Carla Simón.

La directora (Barcelona, 1986) llega a esta Berlinale tras haber ganado el premio a la ópera prima en su edición de 2017 con "Estiu 2017". Lacuesta (1975, Girona) lo hace con una producción hispano-francesa, que parte del trauma del atentado yihadista contra la sala parisina "Bataclán". EFE

gc/psh

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jueves, 10 de febrero de 2022

Volvimos



 

Ozon abre la Berlinale trasmutado en su "hermano mayor", Fassbinder

Gemma Casadevall


Berlín, 10 feb (EFE).- El director francés François Ozon se transmutó en Rainer Werner Fassbinder y dio así un toque muy franco-alemán a la apertura de la Berlinale, un festival que regresó algo aparatosamente a lo presencial, pero dispuesto a imprimir brío al cine.
Fassbinder (1945-1982) "forma parte de mi aprendizaje", afirmó Ozón, en la que es su sexta Berlinale con un filme a competición, en este caso "Peter von Kant". La última ocasión fue en 2019 con "Grâce à Dieu" ("Gracias a Dios"), ganadora de un Oso de Plata Gran Premio del Jurado.
El cineasta alemán "fue una especie de hermano mayor para mi", explicó Ozon, feliz de haber contado para ese acercamiento con Hanna Schygulla, musa del fallecido director.
Era la película inaugural de la 72 edición del festival, con 18 películas aspirantes a sus Osos. El "Peter von Kant" de Ozon es una "versión libre" de "Las amargas lágrimas de Petra von Kant", en que Schygulla obviamente ya no es la seductora aspirante a modelo, sino la madre que acuna al bebé grande, Peter --Denis Ménochet".
"Como ocurre con el teatro clásico, me inspiro en un texto, no me apropio de él", explicó Ozon. Su Petra es el Peter de Ménochet, un cineasta déspota que esclaviza a su secretario -Stefan Crepon- hasta convertirlo en un siervo depauperado, pero se derrite ante el sensual Amir -Khalil Gharbia-.
Isabelle Adjani se convierte, bajo Ozon, en la estiradísima examante Sidone. De mamá Schygulla llega el consuelo en forma de nana, en alemán, al mortificado y obeso a golpes de gin-tonics Ménochet.
"Schygulla me transmitió uno de los conceptos de Fassbinder", confesó Ozon. "El amor puro no existe", añadió; en su película, como en el texto del alemán, el amor es un juego de dominio y manipulación.
Ozon no acudió a la presentación ante los medios ni con Adjani ni con Schygulla, aunque sí con Ménochet y Gharbia -"un talento natural", explicó el cineasta-. La veterana actriz alemana se excusó, a través de una entrevista a un diario alemán, en el temor al contagio, pese a estar convenientemente vacunada y las estrictas medidas de higiene adoptadas por el festival.
Fassbinder estrenó sus "Amargas lágrimas" en la Berlinale de 1972, tras completar su rodaje en unas pocas semanas y con bajísimo presupuesto. El "Peter von Kant" de Ozon es un filme rodado en condiciones difíciles, como todos los que se verán, derivadas de la pandemia. Presenta a su personaje como un "confinado emocional", enclaustrado en su lujoso apartamento.
Las restricciones marcarán también la presente edición de la Berlinale, que recupera el formato presencial después de haber quedado en mero festival virtual en 2021. El acceso a las proyecciones y ruedas de prensa solo es posible previo registro y se exige, además del pasaporte covid, test negativo del día.

DESAFÍOS LOGÍSTICOS Y COMPROMISO CON EL CINE

Alemania está en máximos de contagios e incidencia -hoy se reportó un nuevo pico, con 1.465,4 contagios en siete días por 100.000 habitantes- y son muchos los desafíos que afrontan los codirectores de la Berlinale, Mariette Rissenbeek y Carlo Chatrian.
Pero en la Berlinale se defiende que llegó el momento de "devolver el cine a la vida", como afirmó el director estadounidense M. Night Shyamalan, presidente del jurado que el día 16 repartirá los Osos del festival.
A la apertura con el filme de Ozon seguirán en los próximos días varias aspirantes asimismo francesas: "Avec amour et acharment", de Claire Denis, interpretada por Juliette Binoche y Vincent Lindon; "Les passagers de la nuit", de Mikhaël Hers, con Charlotte Gainsbourg; y "La ligne", de Ursula Meier, aportará la presencia de Valeria Bruni Tedeschi.



El cine español estará en competición con dos películas: "Alcarràs", dirigida por Carla Simón, premio a la mejor ópera prima de la Berlinale en 2017 con "Estiu 1993", y "Un año, una noche", de Isaki Lacuesta, con Nahuel Pérez Biscayart interpretando a un superviviente del atentado contra la sala parisina "Bataclán".
Completa la presencia hispana el filme mexicano-argentino "Robe of Gems", de la boliviana Natalia López Gallardo, mientras que por parte del cine alemán destaca "Rabiye Kurnaz versus George W. Bush", de Andreas Dresen y centrada en el caso de un germano-turco, Murat Kurnaz, preso en Guantánamo.
Italia recorrerá con "Leonora addio" el viaje de las cenizas de Luigi Pirandello, de Roma a Sicilia, de la mano de Paolo Taviani, esta vez sin su hermano Vittorio. Y por parte de Estados Unidos acude "Call Jane", de Phyllis Nagy, interpretada por Elizabeth Banks y Sigourney Weaver.
Asia tendrá una nutrida representación, con el coreano Hong Sangsoo y "The novelist's film", la indonesia "Nana", la china "Retorn to Dust", de Li Ruijun, y "Everything will be ok", del camboyano Pithy Panh. EFE
gc/jam/icn

miércoles, 9 de febrero de 2022

La previa

 La Berlinale celebra con Ozon el regreso a lo presencial

Gemma Casadevall




Berlín, 9 feb (EFE).- La Berlinale tiene a punto su primera alfombra roja para el "Peter von Kant" de François Ozon, la película que abrirá mañana la 72 edición de un festival que retorna a lo presencial, pese al desafío de una covid que día a día marca nuevos picos en Alemania.

Nada en el Berlinale Palast será como en las ediciones anteriores a la pandemia. Pero tampoco será el mausoleo en que se convirtió la sede del festival en 2021, el año en que quedó recluido en lo estrictamente virtual.

La película inaugural elegida por Mariette Rissenbeck y Carlo Chatrian, los co-directores de la Berlinale, garantiza un toque francés y es, a la vez, un tributo al cineasta alemán Rainer Werner Fassbinder. "Peter von Kant" es una inspiración libre sobre las legendarias "Amargas lágrimas de Petra von Kant", ahora con Denis Ménochet como protagonista, junto con Isabelle Adjani y Hanna Schygulla, la musa de Fassbinder.

De Francia procederán también en las jornadas siguientes las presencias más esperadas. Juliette Binoche y Vincent Lindon protagonizan "Avec amour et acharnement", otra de las 18 aspirantes al Oso, dirigida por Claire Denis; Charlotte Gainsbourg es el rostro de "Les passagers de la nuit", de Mikhaël Hers.

Isabelle Huppert acudirá a Berlín a recibir un Oso de Oro de Honor al conjunto de su carrera. Y "La ligne", de Ursula Meier, aportará asimismo otra presencia estelar, con Valeria Bruni Tedeschi.

España regresa con pie firme a la competición: Carla Simón, premio a la mejor ópera prima de la Berlinale en 2017 con "Estiu 1993", buscará su Oro con "Alcarrás"; e Isaki Lacuesta lo hará con "Un año, una noche", una película que parte del atentado yihadista contra la sala parisina "Bataclán", con Nahuel Pérez Biscayart interpretando a un traumatizado superviviente.

El cine español llevaba décadas sin una representación tan sólida a concurso en Berlín. Completa la presencia hispana el filme mexicano-argentino "Robe of Gems", de la boliviana Natalia López Gallardo.

Del cine anfitrión destaca "Rabiye Kurnaz versus George W. Bush", dirigida por Andreas Dresen y centrada en el caso real de un germano-turco, Murat Kurnaz, preso en Guantánamo , lo que convierte a su madre en una "mamá Coraje" contra la inoperancia de la clase política alemana.

Italia recorrerá con "Leonora addio" el viaje de las cenizas de Luigi Pirandello, de Roma a Sicilia, de la mano de Paolo Taviani, esta vez sin su hermano Vittorio. Y por parte de Estados Unidos acude "Call Jane", de Phyllis Nagy, interpretada por Elizabeth Banks y Sigourney Weaver.

Será una Berlinale con mucho cine de "proximidad" europeo, aunque sin representantes del este continental -triunfadores en varias ediciones pasadas-. Tampoco compite el cine iraní, tradicionalmente mimado por Berlín.

Asia, por contra, tendrá de nuevo una nutrida representación, con el coreano Hong Sangsoo y "The novelist's film", la indonesia "Nana", la china "Retorn to Dust", de Li Ruijun, y "Everything will be ok", del camboyano Pithy Panh.

DEL TEST AL REGISTRO ONLINE

Todo será un poco más complicado, especialmente para los representantes de los medios: además del pasaporte covid, deberán presentar un test negativo realizado en las últimas 24 horas y haberse registrado previamente para cada proyección, rueda de prensa o para acercarse a la alfombra roja.

Al público corriente e invitados sí se le permite el acceso a las salas solo con el pasaporte covid, si recibieron la dosis de refuerzo. Que se extremen las medidas sobre los periodistas obedece a que en éstos se supone una mayor movilidad y contactos -lo normal es asistir a tres o cuatro estrenos al día, más ruedas de prensa o entrevistas-.

No habrá fiestas, las galas serán de aforo reducido y es obligatorio el uso de la mascarilla en interiores, mientras que el European Film Market será en formato virtual. Es el compromiso aceptado por Rissenbeek y Chatrian, a cambio de dar un mensaje de vitalidad al sector.


Alemania escala desde hace semanas a máximos de pandemia. Este miércoles se marcó el siguiente máximo de incidencia -1.450 casos por siete días y 100.000 habitantes-, con 234.250 contagios en 24 horas.

Berlín está por encima de esta media nacional, con una incidencia de 1.564,9 casos. Sus autoridades sanitarias pronostican que el pico de la variante ómicron se alcanzará a mediados de este mes.

Para minimizar riesgos, la Berlinale ha concentrado la competición a seis jornadas, en lugar de las diez habituales. El jurado, presidido por el director M. Night Shyamalan, entregará sus Osos el día 16, a lo que seguirán cuatro jornadas de festival consagradas al público corriente. EFE

gc