domingo, 18 de febrero de 2007

El héroe de las entradas "last minute"

Entre Osos y películas secretas, "Der Rote Elvis"

Gemma Casadevall 

Berlín, 18 feb (EFE).- La Berlinale cierra hoy sus puertas, un día después de la entrega de los Osos, consagrada a su público más fiel y real, el espectador berlinés, al que se dedica un día "extra" de festival. 
Tras la concesión del Oso de Oro al film chino "Tu Ya Da Hun Shi", de Wang Quan'an, y dos de Plata a "El Otro", de Ariel Rotter -el Gran Premio del Jurado y el de Mejor Actor, para Julio Chávez-, la Berlinale quedó a merced del ciudadano. 
De acuerdo a la tradición instituida hace un par de años, el domingo siguiente a la gala de los Osos se prolonga el festival con el "Día del Espectador", con una selección de las 400 películas vistas en las múltiples secciones del festival. 
Se constata así lo que da un carácter especial al certamen berlinés, respecto a otros festivales europeos como Cannes o Venecia, que no tienen el carácter popular del de la capital alemana ni tampoco una población de más de tres millones de habitantes. 
El "Día del Espectador" simboliza el tributo de la Berlinale a su público, que en los anteriores diez días del festival han llenado las salas, sea para los filmes a competición, sea para las sección a exhibición, retrospectivas u homenajes. 
Del total de 430.000 entradas distribuidas estos días, casi la mitad, 200.000, han ido al ciudadano de a pie, mientras que el resto se reparte entre los 19.000 acreditados -4.000 periodistas y el resto profesionales del sector. 
Esta particularidad de la Berlinale convierte cada sesión en una experiencia, en que se va de la catarsis colectiva vivida con la proyección de "Goodbye Bafana", de Bille August a las gritos de "Antonio, Antonio..." que acompañaron a Antonio Banderas. 
El berlinés vive su propia Berlinale, independientemente de lo que escriba o piense la crítica. Películas como la de August, que no hallaron gran eco entre los expertos, se convirtieron en plataforma de homenaje a la figura inmensa de Nelson Mandela. 
Numerosos espectadores se emocionaron y lloraron en Berlinale Palast con esa película que muestra la vida carcelaria del líder "antiapartheid" (contra la segregación), desde los ojos de quien fue su vigilante y carcelero. 
Asimismo, se celebró cada aparición de Banderas -director de "El camino de los ingleses", fuera de competición, y actor junto a Jennifer López en "Bordertown", a concurso-. 
Los berlineses buscaron y hallaron a sus grandes o pequeños héroes del festival. 
Guardaron colas eternas para comprar su entrada y, si se quedaron sin ella, buscaron la oportunidad en las taquillas "último minuto", abiertas media hora antes de cada proyección, para poner a la venta a mitad de precio localidades devueltas por otros que cambiaron de idea. 
Al margen de la sección a competición, se convirtió en película "secreta" del certamen "Lady Chatterley", de Pascale Ferran, en Panorama, y en acontecimiento la de los hermanos Paolo y Vittorio Taviani, "La masseria delle Allodole", sobre el genocidio armenio. 
El premio del público, para la sección Panorama, fue para "Blindsight", el documental filmado por Lucy Walker sobre un alpinista ciego, Erik Weihenmayer, en su escalada al Lhakpa Ri, de 7.45 metros, por la pared norte del Everest. 
Y otro documental con lleno total en todos los pases fue "Der Rote Elvis", sobre el llamado "Elvis Rojo", el actor estadounidense Dean Reed, figura popular en la extinta Alemania comunista, amigo de Salvador Allende, Daniel Ortega y Yaser Arafat, que acabó muerto en 1986 en misteriosas circunstancias. EFE gc/jac

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